martes, 12 de agosto de 2014

DÍA 78: UN DÍA SIN PAN

Etapa 64:  Yeniçağa, Turquía -  Cerkes 82  Km
Salida: 11:00
Llegada: 17:00
Acumulado: 5302Km

Una costumbre es una costumbre y esa rutina mañanera que tiene Adolfo de comprar una barra de pan, embadurnarla en nutella (chocoturk en su caso) y enchufársela cuando llega al primer pueblo es transcendental.
A estas alturas del viaje ya hay muy pocas cosas que puedan desestabilizar al Adolfo pero eso de no encontrar su merecida barra de pan al tipo lo mata. Ahora os cuento...

Bien temprano y todavía con el mal cuerpo del día anterior nos piramos con el alba de Yenicaga.

Poco más tarde, unos kilómetros antes de Gerede, nos cayó la última tromba de agua. ¡IMPRESIONANTE!...

Fijaros en el río que se ha formado en la carretera.

Más de veinte centímetros de altura llego a subir el agua lo que nos obligó a ir a ritmo de tortuga. En esas condiciones durante varios kilómetros casi no pudimos avanzar.
En Gerede intentamos comprar pan pero con la coña de las elecciones presidenciales del día anterior estaba todo el mundo de fiesta y los ultramarinos turcos cerrados.
El Adolfo palmando el desayuno, mala cosa. Yo le propuse que tomara solo la nutella pero el fino dice que así le da mucha sed. Coñón el chaval, eeh?
La situación era desesperada así que nos fuimos a Kokumlar. Joder, el pueblo era tan pequeñito que no tenía panaderías. La cosa se me estaba complicando muchísimo porque os aseguro que  Adolfo con el estómago vacío se pone más desagradable que el escaparate de una ortopedia.
Cabezón y borde tiramos hasta Kapalí donde llegamos con todo el pan repartido y las tiendas cerradas. Acojonante, ¡pero será posible! ¡Esto parece una película de terror!
Compañeras tranquilas, hasta aquí llegó el disparate. Tras cuarenta kilómetros con la barriga vacía, y más mosca que las señoritas de Avignon con Picasso, Adolfo echo pie a tierra y se hizo unos macarrones al huevo duro que lo devolvieron a este mundo.

Si pongo esta foto en la Toscana tragáis...

Salvado el momento sin pan seguimos la ruta hasta Cerkes sin más sobresaltos.
Cerkes nos ha resultado  un destino con poco encanto. Después de muchos días hemos vuelto a dormir al raso. Eso ha supuesto volver a las sanas rutinas de hornillo nocturno y cenita bajo las estrellas, que después de tantos días ya echábamos de menos.
Hoy Adolfo viendo el mapa de Turquía ha utilizado una expresión de lo más oportuna. Me ha dicho algo así:

  • Joder babieca, esta Turquía es más larga que un día sin pan.

Que irónico el tío eeh…

Baños por el mundo: ¿pero que coño de baño es este?

Pues sí. Turquía nos va a costar pasarla. Los 1300 kilómetros que separan Estambul con la frontera georgiana parecen el cuento de nunca acabar.
Pero bueno, en estas andamos. Igual que para empezar un gran proyecto hace falta valentía para terminar un gran proyecto hace falta perseverancia, así que chavales tenemos que insistir.
Con este pensamiento positivo me despido…

2 comentarios:

  1. Con más de 5000 km a tus espaldas el calificativo de perserverante ya te lo tienes más que merecido. Confía en que lo que te quede, sea la Turquía llana y seca que te prometian las guías. Charo.

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  2. Ya estoy en el desierto turko. Menuda chulada. Solo falta el correcaminos

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