domingo, 20 de julio de 2014

DÍA 56: LO IMPOSIBLE

Etapa 50: Struga, Macedonia  - Ohrid, Macedonia 30 Km
Salida: 10:00
Llegada: 14:30
Acumulado: 3919Km

Hoy el día amaneció invitando al Adolfo a pedalear. Sol, pero sin demasiado calor, poco viento, hermosos paisajes y un asfalto nuevecito para bicicletear por él. Pues eso, el día estaba para hacer doscientos kilómetros.
¿Entonces, qué ha pasado para hacer treinta miserables kilómetros?
La respuesta tiene un nombre: Adolfo.
Y es que amigas, el chaval es imposible:

  • Es imposible que Adolfo programe algo y luego lo cumpla.
  • Es imposible que Adolfo sea ordenado.
  • Es imposible que se organice correctamente.
  • Es imposible que sea cuidadoso con los pequeños detalles.
  • Es imposible que cambie… porque si no, no sería Adolfo, no existiría este blog y no sería un tío tan guay.

¿Dónde está Tato?
Ultima ganadora María, rapidísima, que hizo pole.


Salir sí que salimos disparados. Nos pusimos en media hora en Ohrid y como todos los días Adolfo paró a comprarse su barra de pan y a tomarse un café.
Pero mira tú por dónde que cuando fue a buscar el teléfono para cargarlo en el bar… zas… el aparato no aparece por ninguna parte.
Un minuto necesitó para tomarse el café, cagar, pagar y salir al arrebato hacia el campo en el que habíamos dormido.
En diez minutos llegamos.
En el descampado todo seguía igual: las piedras en su sitio, el laguito quietecito, el prado paradito… pero del teléfono ni puta idea.
Adolfo literal: ME CAGO EN LA PUTA OSTIA DÓNDE COÑO ESTÁ EL TLF¥¥¥¥¥...
¡Qué soez chico!
Desastre total.
Aún echamos una hora más buscando en las alforjas y en la ropa. Joder, dos teléfonos jodidos en dos meses. Menuda media.
Tiramos para Ohrid otra vez, esta vez más despacio, con el Adolfo más calentito que Hannibal Lecter en una carnicería. ¡Qué cabreo que no llevaba encima!
La idea era comprar otro teléfono aquí en Ohrid, pero claro, hoy es domingo. Y la verdad es que Adolfo no estaba con muchas ganas de pedalear. Así que tiramos a un monte cercano para pasar el día y esperar a mañana.
El campito guay. Mucho verde, un río, sol… dentro de lo malo menos mal. Adolfo enseguida montó el campo base. Doble techo, esterilla, saco de dormir y …
… ¿Pero qué coño es esto que hay dentro del saco…?
Sí, lo habéis adivinado, el teléfono. Uuufff…
El jodido se ha puesto tan contento que ha desmontado el garito y se ha pirado al camping  para poder tomar una cervecita y ducharse a gusto.

Con el nombre que tiene el camping es imposible resistirse.
A ver que pasa esta noche.


Abrimos un nueva sección: Baños por el mundo.

¿Algún día este hombre será ordenado?
Imposible.
Y yo sufriéndolo.
Nada más, corto y cambio.


1 comentario:

  1. .....oohhhh ahí veo por fin a Tato,feliz, disfrutando del psicobloc...... a la derecha de la foto en la útima torrecita haciendo casi cumbre....mejor que se bañe ahí y no en la ducha del camping!!!..un besote de todos los habitantes de la comuna de Beade,que siguen tus andanzas.....

    ResponderEliminar