viernes, 5 de septiembre de 2014

DÍA 102: TODO POR LA GAITA

Tblisi 0 km 
Acumulado: 6593Km

Va a ser cierto que eso de la fama es una pesada losa. Es lo que tiene el precio de la gloria mediática. Y Adolfo hoy casi roza con el limbo de los dioses artísticos… o no.

Ayer os comenté que Adolfo tenía que pasarse hasta el martes en Tiblisi esperando por el visado de Kazajistán. Así que hoy tocaba buscarse como estar entretenido por aquí. Para empezar he tenido suerte porque, aunque Adolfo es muy de “no dejes para mañana lo que puedas evitar definitivamente”, este mediodía me ha vuelto a montar todas las piezas que me había sacado. ¡Gracias a Dios!
Bueno, no todas. Porque a eso de las doce hora española (aquí son dos horas más, las dos) le ha llamado un periodista de la TVG para hacerle una entrevista. Querían que Adolfo saliera en directo en el programa que tienen por la tarde. ¡Menuda pasada! Lo que nos faltaba con Adolfo, que anda más creído que un marrano estrenando lazo.

¡NIIIIIIIIIIIN! (sirena) PROBLEMA: ¿con qué cámara conectamos a nuestro nuevo Chuck Norris? Porque claro, maquillaje sí tenemos (¡oh perdón!, esa parte oscura de Adolfo no os la había contado) pero cámara…
Bueno, pues con el Skype.


¡NIIIIIIIIIIIN! (sirena) PROBLEMA: la cámara del teléfono móvil va a ser muy cutre. El periodista le comenta a Adolfo que mejor en un ordenador. Chuck Norris le dice que yes OK, que no hay problema y quedan a las cinco para la entrevista.
¿QUÉ NO HAY PROBLEMA? Pero si no sabes si en el ordenador del hotel te van a dejar.
Nuestro amigo Chuck ya es famoso en el hotel por gracioso. Así que el tío, más salado que una bola de mocos, fue a la recepcionista a contarle lo de la tele, lo de la webcam, lo de la emisión en directo… Nuestra chica necesitó cinco minutos para entenderle, a los que hay que sumarle los diez minutos de risas que se echó.

¡NIIIIIIIIIIIN! (sirena) PROBLEMA: En el hotel no tienen webcam… Y además la chica no estaba muy convencida.
Finalmente la chiquita aceptó pero le dijo a Adolfo que de la webcam se ocupara él. Eran las 16:30. Joder, la conexión es para las cinco.
Allá veis a Chuck Norris corriendo como un loco a comprar la webcam a un centro comercial. En el primero nada, en el segundo tampoco… sí, en el tercero. Vuelta al hotel.

¡NIIIIIIIIIIIN! (sirena) PROBLEMA: nuestra chica ha cambiado de idea porque no se atreve a descargarse el programa. 16:50.
No hay problema. Nuestro Chuck Norris particular sale escopetado al hotel de la esquina de cuatro estrellas, les explica de qué va todo, les pregunta si tienen Skype, webcam, ganas de aguantarle. El recepcionista mira para todos los lados en plan: “¿esto es una cámara oculta, no?”… pero acepta.

¡NIIIIIIIIIIIN! (sirena) PROBLEMA: dan las 17:00, las 17.10, las 17.30 y ni Dios llama, con el consiguiente descojone de los clientes del hotel que se habían congregado alrededor de Chuck Norris.
Chuck: ¡me cago en tos los muertes de…!

El final de la historia es el más tierno. Se vino a verme, más tocado que el timbre de un puticlub. Se compró una birra y acabo la faena que con la llamada de la fama había dejado sin rematar. Así me gusta, Chuck Norris ha vuelto a convertirse en Adolfo.
A ver si no hay más sobresaltos mañana, je, je. Ya os diré.

3 comentarios:

  1. EEs que estos periodistas son unos informales... Siempre cambiando de planes a última hora y a su más absoluta conveniencia...
    No te preocupes, que tú ya eres famoso en nuestras vidas!
    Biquiños.

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  2. ¡Qué impresentable el de la tvg! Dinos que programa y le hacemos boicot...

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  3. La fama tiene un precio...la verdad es que lo pase pipa buscando el ordenador. Eso si, la verguenza que pase en el hotel con todo el mundo mirandome esperando a la tv española y alli no llamaba nadie....esa verguenza no se la perdono. Tuve que hacer que hablaba por tlf.con.la tele y que habia un problema con el satelite. Bochornoso...

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